La parroquia de San Miguel Arcángel de Alovera ha comenzado un nuevo curso pastoral con la celebración de su titular, San Miguel Arcángel, una fiesta que reúne cada año a la comunidad parroquial y que constituye también una oportunidad para renovar el compromiso de todos con la vida y la misión de la parroquia.
Con este motivo, durante estas primeras semanas del curso se han presentado las diferentes actividades y propuestas que se desarrollarán a lo largo de los próximos meses. Un amplio programa que busca ofrecer espacios para crecer en la fe, profundizar en la formación cristiana, celebrar juntos y fortalecer los vínculos entre quienes forman parte de la comunidad parroquial.
La catequesis ocupa un lugar destacado dentro de la programación. Niños, adolescentes, jóvenes y familias continuarán su proceso de iniciación y crecimiento en la fe, acompañados por los catequistas y por toda la comunidad. Junto a la catequesis, se ofrecen también diferentes propuestas de formación cristiana, tanto para quienes desean profundizar en los contenidos de la fe como para aquellos que participan en distintas responsabilidades y servicios parroquiales.
El nuevo curso contará asimismo con momentos especialmente dedicados a la espiritualidad y la oración: celebraciones, encuentros de oración, adoración, retiros y otros espacios que permitan detener el ritmo cotidiano, escuchar la Palabra de Dios y renovar la relación personal con Jesucristo.
Las celebraciones litúrgicas seguirán siendo el centro de la vida parroquial. A lo largo del curso se vivirán de manera especial los principales tiempos litúrgicos, las fiestas de la comunidad y las celebraciones vinculadas a los diferentes grupos y realidades de la parroquia.
También tendrán un papel importante los encuentros comunitarios, convivencias y actividades que ayuden a favorecer la participación y el conocimiento mutuo. La parroquia quiere seguir siendo un lugar abierto donde cada persona pueda encontrar su espacio, sentirse acogida y descubrir que todos tienen algo que aportar.
A estas iniciativas se sumarán otras posibilidades de formación y participación ofrecidas por la diócesis, que serán presentadas a los distintos grupos y personas interesadas para facilitar su incorporación. Cursos, jornadas, encuentros, retiros y otras propuestas diocesanas permitirán ampliar las oportunidades de formación y comunión con el conjunto de la Iglesia diocesana.
El inicio de este nuevo curso pastoral quiere ser, por tanto, una invitación a participar, crecer y caminar juntos. La celebración de San Miguel recuerda a la comunidad parroquial que la misión de la Iglesia se construye con la aportación de todos: sacerdotes, catequistas, familias, niños, jóvenes, adultos, mayores, voluntarios y todos aquellos que, desde diferentes servicios y responsabilidades, hacen posible la vida cotidiana de la parroquia.
Con la protección de San Miguel Arcángel, la parroquia de Alovera afronta este nuevo curso con ilusión y esperanza, poniendo en el centro a Jesucristo y renovando la llamada a vivir la fe, celebrarla, formarse en ella y compartirla con los demás.
